La música folk sueca descansa sobre tres pilares: la spelmansmusik — la tradición del violín transmitida de generación en generación; el kulning — el antiguo llamado pastoril con sus tonos agudos y penetrantes; y el nyckelharpa — el instrumento nacional sueco, un violín de teclas con raíces en el siglo XIV. Juntos forman una de las tradiciones folk más distintivas de Europa.
Suecia tiene una de las culturas corales más fuertes del mundo. Desde coros de iglesia hasta conjuntos de renombre mundial como el Coro de Cámara Eric Ericson, cantar juntos está profundamente arraigado en la vida sueca. Las canciones de solsticio, las procesiones de Lucia y la tradición del allsång reflejan una nación que canta.
La Kulturskolan (escuela cultural municipal) es el motor detrás del milagro musical sueco. Disponible en prácticamente todos los municipios, ofrece lecciones de instrumentos, ensayos de banda y teoría musical a precios accesibles. Este sistema público ha sido la plataforma de lanzamiento de innumerables artistas — desde los miembros de ABBA hasta Robyn y Avicii.
Suecia es el tercer mayor exportador de música del mundo después de EE.UU. y el Reino Unido — notable para un país de solo 10 millones de habitantes. Desde la dominación global de ABBA en los años 70 hasta la fábrica de éxitos de Max Martin, Cheiron Studios, y el surgimiento de Spotify (fundado en Estocolmo en 2006), Suecia ha moldeado la música pop moderna como pocas otras naciones.
Explora las ciudades que dieron forma a la música mundialmente famosa — desde ABBA en Estocolmo hasta Roxette en Halmstad.
Artistas y Bandas →La tradición de la visa (canción/balada) es una piedra angular de la identidad cultural sueca. Carl Michael Bellman (1740–1795) estableció el estándar con sus ingeniosos retratos musicales de la vida en Estocolmo. Evert Taube llevó la tradición al siglo XX. Cornelis Vreeswijk aportó un tono más crudo y político.
Suecia ha producido varias subculturas musicales de influencia global. El Swedish Death Metal surgió a finales de los años 80 en Estocolmo y Gotemburgo, con bandas como Entombed, At the Gates e In Flames. La cultura dansband es únicamente sueca. El jazz sueco goza de una fuerte reputación internacional con artistas como el Esbjörn Svensson Trio.